“¿Qué gas le echo a mi aire?” es una pregunta más importante de lo que parece, porque cargar el refrigerante equivocado daña el equipo. En Barranquilla, donde el aire trabaja casi todo el año, conviene saber qué usa el tuyo y por qué importa. Acá te lo explicamos claro, sin tecnicismos.
Cómo saber qué gas usa tu equipo
La respuesta está en la placa de datos del equipo, una etiqueta metálica o adhesiva que trae el modelo y el tipo de refrigerante. Búscala en un costado de la unidad exterior o detrás de la unidad interior. Ahí dirá algo como “Refrigerant: R-410A” o “R-22”. Como referencia rápida:
- Equipos nuevos y la mayoría de los inverter: usan R-410A.
- Equipos antiguos (más de 8 a 10 años): muchos usan R-22.
Si no encuentras la placa o no estás seguro, no improvises: en la visita de recarga lo identificamos antes de cargar nada.
R-410A vs R-22: en qué se diferencian
El R-410A es el estándar actual. Es más eficiente, trabaja a presiones más altas y no daña la capa de ozono, por eso los equipos modernos vienen con él. El R-22 es el refrigerante de la generación anterior: está saliendo del mercado por normativa ambiental, cada vez es más difícil de conseguir y más caro. Ninguno es “mejor” para tu equipo en abstracto; lo que manda es para cuál fue diseñado el aire.
Por qué no se pueden mezclar
Cada equipo está calibrado para un refrigerante específico, con sus presiones y su aceite. Mezclar R-410A con R-22, o cargar uno en un equipo diseñado para el otro, descompone el aceite del compresor, sube las presiones por encima de lo seguro y termina dañando el equipo. Por eso un buen técnico siempre confirma el gas en la placa antes de cargar, y nunca completa una carga mezclando lo que tenga a mano.
Si estás comprando un aire nuevo en Barranquilla, elige uno con R-410A e idealmente tecnología inverter. Gasta menos luz trabajando muchas horas al día, que es justo lo que pasa en el clima de la ciudad.
Si tu aire pide gas seguido, hay fuga
Este es el punto que más dinero ahorra: el refrigerante no se gasta. Un equipo bien sellado conserva su carga durante años. Si el tuyo pide gas cada pocos meses, no es que “consuma” gas, es que lo está perdiendo por una fuga. Recargar una y otra vez sin sellar es tirar la plata, porque el gas nuevo se escapa igual.
Lo correcto es detectar dónde está la fuga, sellarla y recién ahí recargar con el gas correcto. Eso es justo lo que hacemos en nuestra recarga de gas: primero la fuga, después la carga. Si además notas que el equipo enfría poco, revisa por qué un aire no enfría. Atendemos toda el área de Barranquilla con visita sin costo y garantía escrita. Conoce más en Tu Aire Barranquilla.


